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sábado, 21 de septiembre de 2013

La pregunta esencial para mí.

Alerta: En este artículo escribo acerca de temas controversiales. Quiero aclarar que es solamente mi punto de vista, en base a mis experiencias


Normalmente, a la intolerancia al gluten se le llama enfermedad celiaca. Y veo por aquí y por allá, que los médicos recomiendan que NO lleves una dieta sin gluten a menos que tengas un diagnóstico confirmado de dicha enfermedad. Personalmente, no comparto esa opinión.  (Algo rebelde la niña, por favor no le digan a mis familiares médicos je je)


¿Es necesario un diagnóstico de celiaquía para llevar una dieta sin gluten?

Veamos los hechos. El estar diagnosticado, que puedas tener tu papelito que te incluye en la comunidad de celiacos, no cambia ABSOLUTAMENTE NADA. Y, para empezar, es una enfermedad que se tarda mucho en ser diagnosticada.
La enfermedad celiaca tiene la característica de que, a pesar de que tiene muchos años de que fue descrita (por primera vez hace aproximadamente 2000 años), muchos médicos no la conocen. De la mayoría de los médicos que conozco, si es que la conocen, es en su manifestación más extrema. Peor aún, si es que la diagnostican (esta enfermedad tiene una gran cantidad de casos no-diagnosticados), el tratamiento es... ¡UNA DIETA SIN GLUTEN!

¿Hay otro tratamiento?  Actualmente, no. (Lamentablemente, no le han atinado a un medicamento).

Pero no me hace daño estar diagnosticada, ¿o sí?
Definitivamente, no. Depende de tu bolsillo (¡UPS!). Cuando yo pregunté, los exámenes serológicos para diagnosticar la intolerancia al gluten andaban en 5,000 pesos, más la endoscopia de yeyuno alto con su respectiva biopsia (esa sí no sé en cuánto ande). Claro, estar diagnosticado con enfermedad celiaca tiene las ventajas de que te dan seguimiento a la enfermedad, pero como ya dije antes, los anticuerpos dejan de ser detectables a los seis meses de que empiezas una dieta sin gluten

Bueno... ¿y cómo puedo al menos darme una idea si es eso lo que yo tengo?

Los síntomas clásicos de la enfermedad (y que la mayoría de los médicos buscan) son gastrointestinales:
  • Diarrea crónica y maloliente
  • Esteatorrea (heces con alto contenido graso)
  • Dolor abdominal
  • Distensión abdominal
  • Gases
¿Cuál es la desventaja de querer diagnosticar con estos síntomas? Principalmente, que se necesita que el daño al intestino ya sea muy grande para que se presenten. 
Ahora bien, también existen otros síntomas que se consideran dentro del cuadro clásico de la enfermedad, como:
  • Rápida pérdida de peso (por la incapacidad de absorber nutrientes, como lo explico aquí)
  • Anemia
  • Fatiga
  • Sueño constante

La fatiga constante y la anemia se pueden presentar muy frecuentemente. Y esto es en etapas no tan avanzadas de la enfermedad. 
Hay otros síntomas aparte, que ya entran dentro de un cuadro menos conocido de la enfermedad:
  • Intolerancia a la lactosa
  • Sueño después de comer algo con gluten. Incluso cambios de humor.
  • Osteoporosis y/o osteopenia
  • Síndrome de malabsorción de fructosa
  • Infecciones recurrentes y/oportunistas (como las llagas en la boca o aftas) 
  • Problemas en la piel, como el dermografismo y la dermatitis herpetiformis (un tipo de inflamación de la piel que provoca mucha comezón, roja, con ampollas similares al herpes). 
  • Endometriosis y síndrome pre-menstrual muy intenso
  • Infertilidad inexplicable o abortos recurrentes
  • Dolor en articulaciones
  • Migrañas
  • Dermografismo - Mi brazo en sus peores momentos 
  • Más todos los síntomas que ya describí en este artículo y en éste

Lamentablemente, la mayoría de los celiacos con los que he platicado, fueron diagnosticados después de mucho tiempo de que empezaron sus síntomas más fuertes. 

Personalmente, yo le puse palomita al 80% de los síntomas. Los gastrointestinales, extrañamente, fueron los últimos en aparecer. Ahora bien, mi gastroenteróloga no tiene ningún problema con que lleve una dieta sin gluten sin estar diagnosticada serológicamente. Literalmente, ella me dijo: "El gluten es veneno". Y vaya que lo es, al menos para mí. 

Ahora... todos esos síntomas, desaparecieron o disminuyeron con una dieta sin gluten. Entonces la pregunta principal, para mí fue contestada fácilmente. No necesito una prueba de sangre que me diga lo que mi cuerpo me está gritando. El gluten y yo no nos llevamos bien, nuestra relación no puede ser.  Y punto. 

Ya cada quien decide cuál es el camino más apropiado conforme a sus experiencias.
Yo he escogido curarme a través de la comida y creo que me está yendo bien.  

viernes, 20 de septiembre de 2013

¿Dónde se encuentra el gluten?

Ah sí, esta es una pregunta algo larga de contestar. Especialmente porque, y aquí viene mi parte fatalista, estoy casi segura que está en casi todo lo que estás acostumbrada a comer. Al menos sé que estaba en casi todo lo que yo estaba acostumbrada a comer. 

sábado, 14 de septiembre de 2013

¿Qué efectos puede ocasionar el gluten en mi cuerpo?

La vez pasada empecé a decir los mecanismos por los cuales el gluten es algo que considero (y no nada más yo) especialmente dañino, incluso para personas no predispuestas (i.e., personas sin intolerancia al gluten). Hoy me gustaría enfocarme un poco en el tipo de daño que puede causar y en las consecuencias que eso puede tener en nuestra calidad de vida.

Como ya comenté en el escrito anterior, el gluten provoca una confusión en el sistema inmune atacando pobres e inofensivas celulitas inocentes. Dicha confusión tiene muchas implicaciones y consecuencias, las cuales me gustaría explicarte más a fondo.


viernes, 13 de septiembre de 2013

¿Qué es el gluten y por qué nos hace daño?

Seguramente te habrás preguntado varias veces por qué doy TANTO gorro con el gluten. 

Bueno, ¿y eso qué es? ¿Con qué se come? ¿Por qué le huye tanto a esa cosa? Y más importante, ¿por qué me pone tanto infierno con que deje de comerlo?

Las razones detrás de esas preguntas pueden ser tan sencillas como "el gluten daña el intestino", y al mismo tiempo tan complicadas como para escribir varios libros al respecto. Intentaré ponerlo en palabras simples, dentro de mi limitado entendimiento, de lo que he ido leyendo e investigando...
Nunca creas que un pedazo de pan es inofensivo...


martes, 21 de mayo de 2013

Un poco de mi historia

Supongo que es con lo que todos los blogueros buscando su nutrición empezamos. Posiblemente no, no lo sé realmente. Pero entre lo que son peras o manzanas, aquí les va una pequeña introducción.

Me autodiagnostiqué la enfermedad celiaca en abril, después de casi 4 meses de lidiar con síntomas inexplicables (¿Por qué me aventuré a autodiagnosticarme? Mmm... esa es otra historia) y desde entonces he intentado seguir la dieta sin gluten lo mejor que he podido. Me he topado con muchos problemas, especialmente el etiquetado deficiente de productos aparentemente inofensivos, la falta de información (mía y de otras personas), la escasez de productos para celiacos (¡por favor! una celiaca en Monterrey... más aún, ¡en Apodaca!) y la falta de efectividad de una simple dieta sin gluten. En un principio todo marchó sobre ruedas... con solamente eliminar el gluten de mi dieta, comencé a sentir cambios. Cambios impresionantes, a decir verdad. Mi humor mejoró, disminuyó mi piel geográfica, se me dejaron de secar los lentes de contacto, se me dejó de caer el cabello, adiós dolor al comer, adiós gases y dolor en las manos y articulaciones, me pude concentrar por primera vez en mucho tiempo... No está de más decir que estaba feliz. Qué digo feliz, ¡estaba extática!